Escribiendo: Sick
Escuchando: Extremoduro - Sucede
Antes os prometo que nunca había pensado en esto. Pero en clase de Literatura, escuchando a mi profesor hablar sobre autores y obras (obras de lectura, no tratados sobre literatura comparada o psicoanalítica, que es lo que estamos dando últimamente) me he dado cuenta de una cosa. Yo a este profesor lo admiro bastante, es el más "inspirador" que he tenido hasta ahora, y se le nota que sabe de lo que habla, que le gusta la literatura y nadie puede decir que no tenga autoridad cuando habla del tema. A mí se me abrió el ojete cuando me di cuenta, porque a mí lo que me gusta es la literatura, así que por fin había encontrado un profesor del que poder aprender de literatura, ya que hasta ahora, como casi todo lo que sé, lo había aprendido de manera autodidacta. Yo soy desde hace tiempo un apasionado de la literatura, sobre todo la clásica, principalmente porque en las disciplinas que me gustan, lo que más me interesa es la "formación", la "cultura general", no sólo el mero disfrute (que también, pero lo que más me hace disfrutar es lo que he dicho), por eso mis amigos y Mai, por poner un ejemplo, me regalaron la última vez un libro de Nabokov, otro de Stephen King y otro de Tom Sharpe. Ya saben que tienen que pasar de la estantería de best-sellers de Ken Follett e ir derechos a la estantería de la Herso de Anagrama, Cátedra, deBolsillo, Punto de Lectura... Además, los libros de bolsillo me gustan mucho más que los de tapa dura.
He visto que hay dos tipos de entusiastas, los que lo disfrutan casi todo o los que no disfrutan casi nada. Yo soy de los primeros, y era bastante escéptico respecto a que existieran los segundos. A mí, leyendo, no me resulta difícil disfrutar casi nada, siempre que haya algo de arte, algo de sentimiento por parte del autor... Con la música me pasa más o menos lo mismo. Yo, si me preguntan por mi género favorito siempre contesto casi sin pensar "Rock clásico", del sesentero o setentero, con preferencia por la psicodelia. Pero admiro mucho a músicos de casi todos los géneros. Me podréis ver de vez en cuando escuchando cosas como Funkadelic, 2Pac, Sonata Arctica, Queen, muchas cosas de música clásica, cantautores españoles de los sesenta, indie gafapastoso (ya sea de aquí o de fuera), estos adolescentes angustiados de los 90... Como la música es lo que más me gusta de todo y lo que más años hace que cultivo, he descubierto casi todos los géneros grandes y conozco al menos un artista que me gusta de cada uno. Quedan fuera las cosas típicas de América, desde México para abajo, porque por muy extendidas que estén no me llaman la atención en absoluto (la salsa, el merengue, la bachata y ese tipo de cosas. Algún corrido mexicano sí que he escuchado con gusto, pero de ahí para el sur se me hace muy difícil...). Con el cine lo mismo, he visto pocas películas que no me hayan gustado, y no me considero una persona que no tiene ni idea sobre cine.
Pero luego está esa gente que ve mil películas y no le gusta ninguna, que lee libros pensando que el autor es mediocre, que no pasa de Manowar porque el resto es mierda... Yo siempre he pensado por un lado que se intentan hacer los interesantes, o que en realidad no les gusta la música o lo que sea y ellos se empeñan en pensar que sí; y por otro lado que son artistas frustrados y disfrutan menospreciando a los que han conseguido publicar algo. Y tengo que decir que cada vez que oigo a alguien comentando sobre un cuadro "esto lo podría hacer mi sobrino de seis años", se me revuelve el estómago. Decir algo tan despectivo sobre algo que están a años luz de poder entender sólo hace que se pongan en ridículo a sí mismos, pero lo triste es que la mayoría de la gente les da la razón.
Aún así, conocer a este profesor mío me ha hecho ver que puede haber alguien a quien de verdad le guste una disciplina, pero sea realmente difícil de satisfacer. Sigo sin terminarlo de entender, pero ahora al menos admito que puedo tomármelos en serio. Como no los entiendo muy bien, sólo puedo hablaros sobre mí y mi opinión.
Y mi opinión es que todo es bueno si sirve de algo. El reggaeton está claro que no sirve de nada a nadie, salvo para restregarle la pilila a alguna desconocida por la noche en un antro. Igual que tampoco sirve de nada la música de Carlos Baute, o Marta Sánchez, Alejandro Sanz y demás fauna radiofónica. Pero hay grupos malos, o no malos, pero sí que dejan que desear, que sirven. Aunque me dé vergüencica admitirlo publicamente, yo empecé a interesarme por la música a través de Mägo de Oz. Fueron mi grupo favorito. Primero fueron Mägo de Oz, e inmediatamente llegaron Ska-P, Warcry, Saratoga; luego vinieron los de fuera, Iron Maiden, Helloween, Led Zeppelin muy fugazmente, supongo que os hacéis una idea del tipo de música que escuchaba al principio. Ahora, hace veinte minutos que terminó el Djangology de Django Reinhardt, y he puesto el Departure de Nujabes. Y os puedo decir que a pesar de esos gustos que tengo ahora, ninguno de los grupos que he mencionado me parecen malos, aunque hace muchísimo que no he escuchado una canción suya (salvo Led Zeppelin, porque al principio apenas los entendía, y ahora disfruto mucho con ellos). Pero Mägo de Oz... me di cuenta muy pronto de que no eran un grupo que mereciese la pena escuchar (aunque creo que puedo decir que Jesús de Chamberí me parece un buen disco. Y el rollo de Finisterra también me gustó mucho, pero cayeron en picado con Belfast, luego Gaia II, es lo último que he escuchado de ellos, ni me molesté en descargar los siguientes a pesar de que los anteriores los solía incluso comprar). A pesar de eso nunca voy a olvidar que fueron el primer grupo que escuché que me hizo interesarme por la música, seguir indagando, conocer más grupos y formarme cada vez más.
Con los libros pasa igual, se podrá decir lo que se quiera sobre Harry Potter, o Crepúsculo en esta generación (ya sé que es un crimen compararlos), pero han hecho que mucha gente que no había cogido un libro en su puta vida se haya atrevido a dar el paso y probarlo. Una labor así es necesario reconocerla y agradecerla tal y como está la sociedad.
Yo no veo nada malo en disfrutar con las cosas que me gustan, no me siento culpable por decir que hay más cosas que me gustan que cosas que no me gustan. ¿Vosotros qué pensáis?
Yo que he descubierto hace poco que me gusta el mambo...
ResponderSuprimirYo pienso lo mismo pero igual que decimos que no nos tenemos que avergonzzar lo que nos gusta y que para gustos colores luego bien que nos reímos (y me incluyo la primera) de Carlos Baute y el reggaeton. Es de esas cosas que me paro a pensar cuando me pongo filosófica porque tengo un amigo que todo los grupos que no le gusten a él son mierda y, por tanto, ridiculiza todo lo que le guste a la gente y a él no y siempre me ha jodido mucho. Pero luego me veo a mí misma riéndome de la Danza Kuduro y siento que estoy haciendo lo mismo. ¿Es acaso eso pecado, Sick?
Si de lo que te ríes es de Don Omar, de Carlos Baute, o de cosas que es imposible que le hagan ningún bien a nadie, no es pecado. Tu amigo arderá en el décimo círculo del infierno, que es donde van los hipsters elitistas. Son diez, Dante sólo conocía los nueve sobre los que escribió, porque era un tío tan mainstream...
ResponderSuprimirDante era un tio mainstream... xDDDDD
ResponderSuprimirLo de los gustos es algo relativo porque todos vamos pasando por etapas y cambiamos de parecer con respecto a según qué cosas. No lo llamaría evolucionar, solamente cambiar.
ResponderSuprimirLo que dices de disfrutar casi todo me pasa a mi con la lectura. Pocos libros hay que me hayan decepcionado (aunque haberlos haylos), pero supongo que es porque yo disfruto del hecho de leer un historia en sí, al margen de cómo esté contada.
Tampoco suelo plantearme la calidad técnica del autor a la hora de escribir, ni del músico a la hora de componer, ni del artista a la hora de crear algo. Yo me baso siempre en si eso "me llega a la patata o no". Habrá quién diga que eso es una opinión inexperta, pero bueno, cada uno es libre de formarse las opiniones y gustos que quiera.
A mí lo que me revienta son las personas que basan sus gustos únicamente es lo que es considerado como mayoritariamente bueno, véase: Tarantino, Lynch y Lovecraft, por poner un ejemplo. La mayoría aman a estos personajes no por gusto personal, sino porque tienen mucha fama. Pues bien, a mí me parece que Tarantino ha hecho alguna que otra cagada, que Lynch te deja con cara de puta cobrando, y que Lovecraft no es tan dijerible como parece, y aún así no se me ocurriría decirle a nadie "son una mierda" (más que nada porque no considero que sean tal cosa). Es algo que hacen continuamente conmigo y me jode lo indecible.
Está bien encontrar disfrute en cada cosa, creo que eso te hace afortunado, sobretodo en contraposición con los amargados que no disfrutan nada. Yo creo que ese tipo de gente está tan influida por las opiniones previas de los demás (ejemplo: "tal peli debe ser la ostia, le han puesto un 8 en FilmAffinity") que a la hora de la verdad se sienten decepcionados por la peli no cumple sus expectativas. Y así con todo.
La mano arriiiba... ♪ ♫
ResponderSuprimir