sábado, 8 de octubre de 2011

[Declaración de principios] El respeto a los mayores

Escribiendo: Sick
Escuchando: The Beatles - Mother Nature's Son



No dije nada, pero este tag lo voy a usar mucho. Es por la necesidad de hacer una separación en los posts de [Mi vida], por separar las veces en las que de verdad hablo sobre mi vida de las veces en las que hablo sobre cómo soy o cómo pienso o qué ideas tengo; todo eso irá aquí.


Quiero explicar algo sobre mí, de lo que estoy muy convencido desde hace muchos años, y que normalmente a la gente le choca mucho. Yo pienso que cuando sigues a alguien vía blog/vlog o por cualquier otro medio (tele, música, literatura...), sea una relación de amistad como la que tenemos nosotros o de admiración, como puedo sentir por Dross por ejemplo, es muy importante saber cómo piensan. El entretenimiento porque sí no me parece bien, siempre me gusta conocer a la persona detrás del personaje.


Hay muchas fórmulas sociales que yo no comparto. Muchas cosas que, por muy arraigadas que estén simplemente me niego a aceptarlas por estúpidas, innecesarias o contrarias a lo que yo soy. Y normalmente la gente se sorprende mucho cuando se enteran de que eso de "el respeto a los mayores" no es algo que yo comparta. Por lo general, la gente mayor, puede ser más agradable o menos, o más educados o menos, todo lo que escuchéis de este estilo son todo prejuicios. Y también creo que deberle respeto a alguien meramente por su edad es un prejuicio. Que haya llegado a viejo no quiere decir nada. O al revés, precisamente lo que quiere decir no es demasiado bueno. Yo suelo darle a la gente lo que yo creo que merecen, quizá más y nunca menos. ¿Que cómo lo juzgo? Bueno, eso es lo que va cambiando en mí conforme crezco y maduro. Lo que yo soy como persona es lo que decide qué opinión tengo de los demás.

Cuando veo a alguien por primera vez, no puedo tener una opinión sobre él para saber cómo tratarlo. Si la tuviera, sería un prejuicio, y es algo que me gusta evitar. Sea mayor, menor, hombre, mujer, de España o de fuera, suelo tratar igual a todo el mundo por primera vez. Suelo tratarlos lo mejor que puedo, con amabilidad, con respeto y con cortesía. Y en el momento en que abren la boca por primera vez, o hacen el primer gesto, empiezo a formarme una opinión sobre ellos.

Es amable. No es amable. Es simpático. No es simpático. Es racista. Es tolerante. Me mira mal porque tengo el pelo largo. Parece que no se haya dado cuenta de mi pelo. Trata bien al camarero o a la cajera. Es un déspota. Tiene un tic, pero me da igual. Tiene uno de esos tics que me inquietan. Es sobón. Es arisco.

Poco a poco se va formando un mosaico de ideas que conforman la imagen que tengo en mi cabeza de esa persona. Si me he formado una idea que luego resulta que está equivocada, no me cuesta demasiado cambiarla. Por eso me parece estúpido tener que perdonarles a la gente ciertas cosas sólo por su edad, su sexo, su nacionalidad... Yo puedo encontrarme con alguien mayor, de la edad que sea, y si entablamos conversación me podré hacer una idea de lo buena o mala persona que es. Si resulta que llevo toda la tarde caminando Murcia p'arriba Murcia p'abajo, con un montón de libros a cuestas porque tengo que hacer cosas, recoger libros de bibliotecas, comprar comida o lo que sea y me duelen las piernas, cuando me siento en el autobús no me apetece levantarme para que se siente un jubilado que no tiene nada que hacer en casa y que se ha montado en el autobús porque es gratis y en casa se aburre. Pero si esa persona no le echa morro, no me pide que me levante, si es amable y no le cuesta sonreír, probablemente yo le ofrezca el asiento. Pero por muy cargado y cansado que me vean, nadie me ha cedido un asiento en mi vida, y que yo tenga la edad que tengo no me hace inmune al cansancio, o al calor que hace en esta tierra, o en Albacete. O un profesor que puntúe sistemáticamente a las chicas con dos puntos más que a un chico con los mismos resultados que ella, ese pierde todo el respeto que yo le podía tener. Esto sí que me pasó.

Ocurrió en clase de gimnasia, y a casi todo el mundo le parece lógico y normal que a las chicas se les exija menos. A mí no, lo siento por quienes no piensen como yo. El caso es que un día que el profesor me suspendió con unos resultados que a una chica le valieron un ocho, se lo expuse. Él me informó de que en su clase yo no debía esperar igualdad, porque el que puntuaba era él. Entonces yo le hice partícipe de una idea que tuve: que yo abandonaría su clase y no me volvería a ver por allí, que le comunicaría a tantas autoridades como pudiera lo que él me había dicho, y que si le apetecía podía meterse por el culo su baremo de puntuación. Y así fue como ocurrió. No me suspendió, yo no volví a su clase en lo que quedaba de curso (quedaba poquito) y terminó mi contacto con la clase de gimnasia. Porque para mí, que alguien sea treinta años mayor que yo y sea mi profesor no le garantiza impunidad ante semejantes ideas. Y si al resto de mis compañeros les parece mal lo que hice (que a la mayoría se lo pareció), eso sólo me afecta cambiando un poco a peor la idea ya mala que tenía de ellos.

Porque el puntuar de esa manera es otro prejuicio más. La idea de que las chicas tienen menos capacidad física. Había chicas en mi clase que practicaban deporte en serio desde que eran muy pequeñas. O chicas que simplemente eran gólems. Y chicos que desde pequeños habían preferido formarse intelectualmente aunque supusiera hacer algo que no fuera darle patadas a un balón. Yo creo que lo correcto hubiera sido ponernos a prueba uno a uno para saber de qué somos capaces, en vez de mirarnos entre las piernas que era lo que solían hacer los profesores de gimnasia (literalmente).


Eso es lo que yo defiendo. Tratar a la gente como se merece, verlos como personas individuales. Cada uno es diferente a los demás, y por tanto se le debe dar un trato personalizado. Para mí un viejo franquista siempre será un viejo franquista, me da igual la época que le tocara vivir, la educación que recibiera o quién fuera su familia. Y una mujer feminista siempre será una persona sexista y que discrimina a los demás sin conocerlos. Y un negro racista es un racista. Pero un viejo, o algo menos despectivo, un anciano que haya vivido esa misma época y tenga otra manera de pensar más tolerante, menos homofóbica y xenofóbica que sepa apreciar la libertad demuestra que se puede pensar de otra manera, se haya vivido cuando se haya vivido. Y una mujer que defienda la igualdad como yo, que no remarque siempre "lo inútiles que son los hombres", o la mierda esa de "me voy a acabar haciendo lesbiana", sino que simplemente quiere que se tenga en cuenta a la gente por lo que son y no por su sexo, demuestra que por mucha represión que haya habido a lo largo de la historia se puede ser racional sin ese molesto efecto rebote. Y un negro, un chino, o un árabe que trate igual a sus compatriotas que a los demás, merece mi respeto.



Ahora, como siempre, me gusta aclarar por qué me he decidido a publicar esta entrada. Esto es algo que pienso desde hace ya unos años. No puede hacer muchísimos, porque hace muchísimos yo no existía, pero teniendo en cuenta los años que llevo existiendo, puedo decir que hace bastantes. Pero esta tarde estaba viendo en un imageboard de cuyo nombre no me quiero acordar uno de esos hilos fantabulosos de Life-Hack and general advice, y me encontré con una imagen bastante interesante. Son muchos los que dan consejos sobre la vida, y normalmente están bastante bien porque son cosas que aunque parecen obvias, nadie te las había confirmado antes. La imagen que me encontré es de alguien que daba consejos de este tipo. Pero lo que lo hacía especial era que esa persona era de una edad más avanzada a la media de esos foros, por lo que hablaba la voz de la experiencia. La imagen en cuestión es ésta:


Haced click para poderla leer. Aconsejo leerla.

Y el caso es que no me parecieron consejos valiosos de una persona con experiencia. Me pareció el deseo de alguien a quien la vida no ha tratado bien de amargar a los demás. Por eso la edad no garantiza sabiduría. A mí no me parece que decirle a alguien joven e influenciable "busca amigos hombres en clubs de caza o pesca, esos son amigos de verdad y te sentirás parte de algo" sea un buen consejo. Quiero decir, yo nunca me he sentido realmente querido en un grupo masculino que fuera el que tengo desde primaria. No he hecho auténticos amigos en secundaria o en bachiller, y parece que ahora en la universidad he conocido a alguno por primera vez. Ha sido entre amigas donde me he sentido aceptado y querido. O el "encontrar a una mujer que te quiera más que tú a ella", dado que de no ser así probablemente sería infiel o perdería el interés. ¿De verdad es imposible que una mujer sienta el amor tan intenso como podemos hacerlo nosotros. Quiero pensar que no es un buen consejo. Por eso, para mí este hombre no es un sabio, es un amargado. Y si me encuentro con un sabio de 19 años, que ya conozco a uno y es amigo mío desde que éramos dos mengajos de 10 años, lo reconozco y no le quito méritos. Puedo tomarme en serio a cualquiera que se lo merezca.



Por eso mi filosofía es: gánate lo que quieres tener. La edad no te lo va a dar. Y si te lo ganas siendo joven, una buena persona sabrá reconocértelo. Si no te lo reconocen, esas personas no valen la pena.

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. He conocido a muchos (muchísimos) viejos que no debían mi respeto ni el de nadie que tuviese dos dedos de frente puesto que ellos no tenían respeto a los demás; he conocido a mucha gente joven que merecía mi respeto y reconocimiento en ciertos aspectos de su vida (aunque no en todos).

    En el mundo hay de tó, como en botica.

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  2. Conejito zombi que le da pereza meterse en su cuenta dijo:

    Lo de ceder el sitio en el autobús es algo que yo también he pensado. Yo tengo problemas (no graves, pero tampoco son leves) de circulación por lo que a mí el hecho de estar de pie más de 5 minutos en el mismo sitio se me hace bastante insoportable. Pero no voy a decirle a todos los ancianos que llegan "no me voy a levantar porque..." y siento que piensan "mira la tía zamarra ésta que no me cede su sitio". De todas veo lógico pensar que en general un anciano o una embarazada tenga más necesidad de sentarse que alguien joven. Tampoco hay que indignarse por estas cosas.

    Lo de que en las tías el baremo sea distinto en gimnasia lo veo lógico, aunque no tanto como para que donde uno saque menos de un 5 la otra tenga un 8. Bueno, no sé cómo sería en concreto, pero me parece demasiada la diferencia. De todas maneras es más fácil a la hora de puntuar en gimnasia regirse por cosas como el sexo que las condiciones físicas concretas de cada uno.

    Por otro lado lo de "un viejo franquista" sé que no te va a valer esto pero cada uno vivió una realidad. Al que le tocó que le dieran palos los franquistas vería las cosas de una manera distinta de al que le tocó que se los dieran los republicanos. No so soy fan de Franco pero es una forma de decir que no todo es tan negro ni todo es tan blanco. Y seguramente el anciano menos homofóbico y más abierto de miras habrá tenido otra educación y otras experiencias que hayan fomentado eso. No es que haya que perdonarle a la gente su forma de ser por lo que le tocó vivir, hay cosas imperdonables, pero sí que algunas cosas habría que mirarlas desde un ángulo más global.

    Quizá si es cierto que lo de la vejez y la experiencia están un poco sobrevaloradas pero trabajando con abuelos he aprendido que sí que es verdad que la mayoría cuando llegan a una edad se dan cuenta de muchas cosas y se puede aprender mucho de ellos. Evidentemente habrá quien te dé malos consejos, pero después de 80 años, y quizá lo más importante, teniendo la muerte cercana, aprendes a apreciar las cosas que son más importantes y a desacerte de lo que no te es útil.

    En lo demás creo que estoy de acuerdo en todo, lo de que no hay que respetar a alguien más por cosas preestablecidas como la edad, sexo... sino por quién es esa persona en concreto (aunque soy la primera que tiene prejuicios hacia todo el mundo).

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  3. uuuh, qué mal escribo.

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  4. Yo reconozco abiertamente que tengo prejuicios, y supongo que con el paso de los años iré teniendo todavía más, no es algo que me preocupe. Claro que hay prejuicios y prejuicios. Obviamente los que se centran en edad, sexo, raza... los veo absurdos y de hecho incluso me gusta bromear a veces con ellos, para que te hagas una idea de la importancia que les doy. ¿Te acuerdas de la Stacey Malibú que decía "A mí no me preguntes, sólo soy una chica"? Pues a ese tipo de bromas me refiero.

    Y además de mis propios prejuicios también tengo prejuicios contra los que tienen prejuicios. En definitiva, siempre intento rodearme de personas que compartan mi modo de vivir, y a los que son muy dispares a mí no los ajunto. Es algo que todos hacemos. Cada uno elige cómo y rodeado de quiénes prefiere vivir. Aunque también tengo que decir que me gusta conocer la manera de pensar de los demás, porque eso me ayuda a formar nuevas opiniones, ya sean favorables o en contra.

    Lo de las "voces de la experiencia" también me parece absurdo. La experiencia es subjetiva, cada uno tiene la suya y no por el hecho de tener más un consejo va a resultar mejor o peor.
    Lo digo porque a mi personas curtidas y experimentadas me han intentado aconsejar de acuerdo con sus diferentes modos de pensar y actuar y he terminado con la picha hecha un lío y más perdida que antes.


    Si quieres te digo mi filosofía también: júntate con los afines a ti, aprende de los que no lo son, y sobretodo, busca la superación personal por el encima del reconocimiento o aprobación de los demás.

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  5. Vaya, estaba escribiendo y se me ha borrado todo...

    @conejito anónimo: Yo en el autobús sé que la gente a la que no le cedo el sitio pensarán mal de mí aunque les deje sentarse, por eso paso de darles explicaciones. Me importa más bien poco lo que pueda pensar ese tipo de gente. Y lo de los viejos franquistas no tiene nada que ver con las ideas políticas que tengan. Es más por esa forma de pensar de "como yo estaba bien, aquello estaba bien", por defender semejante situación en la que tanta gente pasaba penurias sólo porque él fuera de familia rica o algo. Eso se aplica igual a los franquistas, a los republicanos, a los comunistas cubanos de ahora y a los chilenos que echan de menos a Pinochet. Normalmente, mientras la persona tenga la cabeza en su sitio y sea agradable, no me importan las ideas políticas que pueda tener, aunque parezca lo contrario.

    @B: Si yo también bromeo mucho con todo, pero con el objetivo de mofarme de la gente que tiene esos prejuicios. Yo siempre intento no tener prejuicios, es algo que evito, pero aún así me es imposible no tener algunos. Odio a los estudiantes de cualquier Ingeniería, a los forococheros, a las crías (hembras o no, el sexo no importa) que se ponen hasta el culo cada jueves y tienen la puta cara de ir de estudiantes responsables... Pero es algo de mí que no me gusta.

    Y entre mis amigos hay gente afín a mí, pero la mayoría tienen severas diferencias de opinión conmigo. Particularmente, una amiga mía siempre termina recriminándome algo de mi manera de ser cuando nos pasamos hablando más de dos horas, a pesar de que sea algo que ya he cambiado.

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